Cada paso de mi vida, cada color del cielo en un atardecer, cada estrella que brilla en el inmenso mar del oscuro universo, cada olor de las flores del campo, cada opinión de los arboles sabios, cada rincon entre los arbustos, cada sabor del campo silvestre; moras, fresas, ciruelas y callenas floreadas, cada detalle de un inmenso cuadro, es el universo tan grande y yo tan pequeña, es la flor más bella una simple margarita, un girasol que abre sus petalos para entregar su calor, una sueve sensación de bienestar que te llena... como ver un poder extremo, grande e inimaginable.
Gran sol, lleva con tus rayos el aroma del día, fresca mañana y ardiente mediodía, ocultandose crea para nosotros un espectaculo que no nos deja olvidarlo en la noche fria, llega la luna llena de paz, brillo de sinfonia, con pequeñas compañeras que titilan a su ritmo, te sigue, te guia, te envía una luz para no perder tu rumbo. Creador del inmenso universo, del infinito fieltro de la noche, terciopelo con diamantes que titilan sin parar, del profundo oceano, del interminable horizonte, del bello despertar, e la suave luna, del potente sol, de la flor silvestre, del paraiso entre las imponentes montañas, de las colinas traviesas entre la selva oculta de frondosos arboles y vida, al respirar de su centro su humedad que humea su olor y su brisa, no abandones a tu siervo que solo quiere volar como el ave más libre y como el día primaveral florecer y avanzar. Regalas cada día más de lo que puedo entregar, gracias mi Dios por no dejarme tropezar, porque sin ti no hay muro que no pueda escalar, ni avión que no pueda volar...
Gran sol, lleva con tus rayos el aroma del día, fresca mañana y ardiente mediodía, ocultandose crea para nosotros un espectaculo que no nos deja olvidarlo en la noche fria, llega la luna llena de paz, brillo de sinfonia, con pequeñas compañeras que titilan a su ritmo, te sigue, te guia, te envía una luz para no perder tu rumbo. Creador del inmenso universo, del infinito fieltro de la noche, terciopelo con diamantes que titilan sin parar, del profundo oceano, del interminable horizonte, del bello despertar, e la suave luna, del potente sol, de la flor silvestre, del paraiso entre las imponentes montañas, de las colinas traviesas entre la selva oculta de frondosos arboles y vida, al respirar de su centro su humedad que humea su olor y su brisa, no abandones a tu siervo que solo quiere volar como el ave más libre y como el día primaveral florecer y avanzar. Regalas cada día más de lo que puedo entregar, gracias mi Dios por no dejarme tropezar, porque sin ti no hay muro que no pueda escalar, ni avión que no pueda volar...
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